NADA NOTHING
Carlos Pezoa Veliz trans. Mark Leech
Era un pobre diablo que siempre venía
cerca de un gran pueblo donde yo vivía;
joven rubio y flaco, sucio y mal vestido,
siempre cabizbajo ... ¡Tal vez un perdido!

Un día de invierno lo encontramos muerto
dentro de un arroyo próximo a mi huerto,
varios cazadores que con sus lebreles
cantando marchaban ... Entre sus papeles
no encontraron nada ... los jueces de turno
hicieron preguntas al guardián nocturno:
éste no sabía nada del extinto;
ni el vecino Pérez, ni el vecino Pinto.

Una chica dijo que sería un loco
o algún vagabundo que comía poco,
y un chusco que oía las conversaciones
se tentó de risa ... ¡Vaya unos simplones!

Una paletada le echó el panteonero;
luego lió un cigarro; se caló el sombrero
y emprendió la vuelta ...
Tras la paletada, nada dijo nada, nadie dijo nada ...
There was a poor devil who always wandered
round a big town I used to live in,
young, blond and tall, grimy and scruffy,
his head always down, a lost soul.

One winter day, some hunters passing
with their hounds, singing as they went,
found him dead in the stream
by my garden. They found nothing
in his papers. The cops took turns
asking questions of the night porter.
He knew nothing about the dead man,
nor did neighbour Perez, nor neighbour Pinto.

A girl said he was a nutcase
or some tramp who didn't eat much;
a joker, overhearing these interviews,
tried not to laugh ... Bunch of idiots!

A labourer chucked him in the grave,
then rolled a cigarette, put his hat back on
and made his way home. Behind the workman
nothing was said. Nothing was said.

First published in Agenda online translation supplement to Vol. 42 No. 1

Trans. copyright © Mark Leech 2006

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