LA VOZ DE LA MADERAVOICE OF THE WOOD
Roberto Rivera-Reyestrans. Dinah Livingstone
He aquí los árboles solemnes
bosques de hombres y mujeres
que se entregan por entero
a tu palabra
la voz de la madera.
He aquí donde comienza a latir
la celulosa de tus miembros
la greda que es tu carne.

Aquí laten y aquí yacen
enterrados, subterráneos y secretos
tus sueños sin fronteras,
para renacer en las alturas,
en la purificación de la atmósfera,
en el nacimiento del oxígeno,
latiendo en cada poema
árbol que crece, nace y florece.

Tu voz legendaria de los bosques
se identifica con el canto del leñador,
se cristaliza con el canto de las vertientes
y las aguas que unen la región de los lagos,
junto a la noche sin fondo
donde tu corazón noctámbulo persigue a la luna.

Sí, tu voz es un eco en la noche.
Sí, es el viento que canta con voz ronca pero solemne
al cruzar por el territorio de su verde espesura.
Es la voz que invita a compartir pasión y vida
a la pusilánime luna,
quien pestañea como si fuera un ojo medroso
entre los cerros y las nubes
porque no se atreve a encontrarse con su amado en
su morada.

Es tu voz que persigue a la luna
en la danza de los salmones,
buscando el nacimiento de la muerte en las alturas
para ganarse las estrellas que vienen naciendo.
Asimismo corrías ansioso por la noche en vano
en un desesperado intento de poseerla para siempre.

Así lo revela tu palabra en la voz de la madera
que es un designio escrito con extasis y catástrofe:

'Los otros árboles ancianos
se iban tumbando
con la edad de los años.
El viento
les iba dando sepultura.'
Here are majestic trees,
forests of men and women
listening entranced to your word,
the voice of the wood.
Here it starts to beat,
the cellulose of your limbs,
the matter which is your flesh.


Here throb your boundless dreams,
underground secretly,
then reappear above
giving oxygen
to renew the atmosphere,
pulse through every poem,
as a tree sprouts, grows and blooms.


Your ancestral forest voice
is one with woodcutter's song,
sings too in the slopes
and waters linking lakes
in deep darkness,
where your nightwalking heart follows the moon.

Your voice is echoing night,
windroar hoarse but solemn
crossing the land's thick green.
To passion and life
it invites the timid moon,
as she peeps out shyly
between hills and clouds,
for she daren't meet her lover at home.


Your voice follows the moon
in the salmon's dance
to spawn and perish upriver,
approach the emerging stars.
Through blackness you too rush desperately
wanting to possess her forever.

Your word is revealed in the voice of the wood,
pattern written in ecstasy and catastrophe:

‘The other ancient trees fall
as the years pass.
The winds give them burial.’



Copyright © Roberto Rivera-Reyes 2002; trans. copyright © Dinah Livingstone 2002. Publ. Latin American Writers Publication.


...buy this book
next
index
translator's next