POEMA QUE DURA UN CIGARRILLOPOEM THAT LASTS THROUGH A CIGARETTE
Edgardo Dobrytrans. Brian Cole
Dicen que hay que morir dos veces
para escribir este segundo verso.
El que muerde una aceituna y siente
los nudos del olivo en el corazón del gusto.
El que ve flotar su corazón
en el ojo del aljibe.
El que pule una perla de menta, de mentira,
contra la lija de la glotis,
contra la llaga de la lengua.
El que toca en la nuez una madera
horadada por el buril de insomnio.
El que ha llegado a un puerto de cansancio
y ya no puede tironear su propia sombra
y se frota el empeine de un zapato
contra el calcañar del otro.
El que quiere colorear y calca.
El que busca en la fractura un pie
con melancólica intuición,
con la intuición como única bujía.
El que ya murió una vez y busca
una segunda muerte para agonizar un metro.
They say you have to die twice
to write this second verse.
He who bites an olive and feels
the knots of the olive tree in the heart of the taste.
He who sees his heart floating
in the eye of the cistern.
He who polishes a pearl of mint, of a lie,
against the sandpaper of the glottis,
against the ulcer on the tongue.
He who touches in the nut a wood
pierced by the drill of insomnia.
He who has reached a harbour of fatigue
and can no longer drag along his own shadow
and rubs the instep of one shoe
against the heel of the other.
He who wants to colour in, but only traces,
He who looks for a foot in the fracture
with melancholy intuition,
with intuition as his only candle.
He who already died once and is seeking
a second death to agonise a subway.

Copyright © Edgardo Dobry 2001; trans. copyright © Brian Cole 2001. Published in Diario de Poesía, Buenos Aires, issue 56


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