LA VIDA ES SUEÑOLIFE'S A DREAM
Pedro Calderón de la Barcatrans. & adapt. Adrian Mitchell & John Barton
from JORNADA II, CUADRO 1


CLOTALDO:
Todo, como lo mandaste,
queda efetuado.

BASILIO:
Cuenta
Clotaldo, cómo pasó.

CLOTALDO:
Fue, señor, desta manera.
Con la apacible bebida
que, de confecciones llena,
hacer mandaste mezclando
la virtud de algunas hierbas,
cuyo tirano poder
y cuya secreta fuerza
así el humano discurso
priva, roba y enajena
que deja vivo cadáver
a un hombre, y cuya violencia
adormecido le quita
los sentidos y potencias ...
No tenemos que argüir,
que aquesto posible sea,
pues tantas veces, señor,
nos ha dicho la experiencia,
y es cierto, que de secretos
naturales está llena
la medicina; y no hay
animal, planta, ni piedra
que no tenga calidad
determinada; y, si llega
a examinar mil venenos
la humana malicia nuestra
que den la muerte, ¿qué mucho
que, templada su violencia,
pues hay venenos que maten,
haya venenos que aduerman?






Dejando aparte el dudar
si es posible que suceda,
es que ya queda probado
con razones y evidencias,
con la bebida, en efeto,
que el opio, la adormidera
y el beleño compusieron,
bajé a la cárcel estrecha
de Segismundo. Con él
hablé un rato de las letras
humanas que le ha enseñado
la muda naturaleza
de los montes y los cielos,
en cuya divina escuela
la retórica aprendió
de las aves y las fieras.
Para levantarle más
el espíritu a la empresa
que solicitas, tomé
por asumpto la presteza
de un águila caudalosa
que, despreciando la esfera
del viento, pasaba a ser,
en las regiones supremas
del fuego, rayo de pluma
o desasido cometa.
Encarecí el vuelo altivo,
diciendo: "Al fin eres reina
de las aves, y así a todas
es justo que te prefieras".
Él no hubo menester más,
que, en tocando esta materia
de la majestad, discurre
con ambición y soberbia
- porque, en efeto, la sangre
le incita, mueve y alienta
a cosas grandes - y dijo:
"¡Que en la república inquieta
de las aves también haya
quien les jure la obediencia!
En llegando a este discurso,
mis desdichas me consuelan;
pues, por lo menos, si estoy
sujeto, lo estoy por fuerza;
porque, voluntariamente,
a otro hombre no me rindiera".






Viéndole ya enfurecido
con esto, que ha sido el tema
de su dolor, le brindé
con la pócima, y apenas
pasó desde el vaso al pecho
el licor cuando las fuerzas
rindió al sueño, discurriendo
por los miembros y las venas
un sudor frío, de modo
que, a no saber yo que era
muerte fingida, dudara
de su vida. En esto llegan
las gentes de quien tú fías
el valor desta experiencia,
y, poniéndole en un coche,
hasta tu cuarto le llevan,
donde prevenida estaba
la majestad y grandeza
que es digna de su persona.
Allí en tu cama le acuestan,
donde, al tiempo que el letargo
haya perdido la fuerza,
como a ti mismo, señor,
le sirvan, que así lo ordenas.
Y si haberte obedecido
te obliga a que yo merezca
galardón, sólo te pido
- perdona mi inadvertencia
que me digas qué es tu intento,
trayendo desta manera
a Segismundo a palacio.

............
............



from ACT II, SCENE 1


CLOTALDO:
Your orders, sire, have all been carried out.


BASILIO:
Tell me, Clotaldo.






CLOTALDO:
I went back to the tower

And had a pleasant sleeping draft prepared;

A blend of certain rare and powerful herbs,

Whose secret strength lays waste the human mind

So that the victim becomes numb to pain,

And at the last is like a living corpse.


BASILIO:

Sweet medicine is so full of Nature's secrets

That there's no plant nor animal nor stone

That does not have rare powers or properties.

For if the matchless malice of mankind

Can find a thousand poisons, is it strange

That violent drugs, if they be checked and tempered,

Can bring us sleep, not death? lt's palpable.


CLOTALDO:

I took this drink down to the Prince's cell

And talked a little with him of the arts

And sciences, which he had learned from birds,

From beasts and fishes, mountains and clouds and me.

To raise his spirits to your enterprise

I made him watch a fiery-feathered cagle,

Flying through tree-tall flames of gold and white,

Winging beyond the clouded, lower skies,

Soaring up high into the land of the sun.

Until he turned into a shooting star,

A feathered ray of streaming gilded light.

I praised that bright adventurer and said,

"The eagle is the King of all the birds,

The undisputed lord." This image spurred him

To speak of sovereignty. Ambitiously

And proudly too his heart began to stir

Heroically. He said: "It is amazing

Within the airy Kingdom of the birds

One bird holds sway. So many citizens

And yet they all seem happy to obey.

But I'm a subject through some fault of birth,

And, were I free, I never could become

Subject to any man on earth."


BASILIO:

So, he was roused.


CLOTALDO:

And so I thought it good

To offer him the potion, and he took it.

No sooner had it trickled down his throat

Than he turned grey as lead. If I'd not known

The drug's effects I'd have supposed him dead.

We brought him to your room, to your own bed.

When he awakes they'll clothe him in your robes

And serve him as they'd serve Your Majesty.


BASILIO:

You have done well, Clotaldo. Now all is ready.


CLOTALDO:

Your Highness, if my long obedient years

Have earned, forgive me, any kind of pay,

Will you explain why you have had the Prince

Brought to the palace in this curious way?

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Trans./Adapt. Copyright © Adrian Mitchell & John Barton 1990 - publ. Oberon Books


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