EL AUTOR HABLA DE SU LENGUA,
EL EUSKERA
THE AUTHOR SPEAKS OF HIS LANGUAGE,
EUSKERA
Bernardo Atxaga trans. Margaret Jull Costa

(Prólogo para la edición británica de Obabakoak)

Escribo en una lengua extraño. Sus verbos,
la estructura de sus oraciones de relativo,
las voces con que designa las cosas antiguas
- los ríos, las plantas, los pájaros
no tienen hermanas in ningún lugar de la Tierra.
Casa se dice etxe; abeja, erle; muerte, heriotz;
el sol de los largos inviernos, eguzki o eki;
el sol de las dulces y lluviosas primaveras,
también eguzki o eki como es natural.
( Es una lengua extraña, pero no tanto )

Nacida, dicen, en la época de los megalitos,
Sobrevivió, lengua obstinada, replegándose,
escondiéndose como un erizo en el lugar
donde el mundo, gracias a su huella,
toma el nombre de País Vasco o Euskal Herria.
Pero gato es katu; pipa, pipa; lógica, lojika
Así es que el aislamiento no fue completo,
o, como diría el príncipe de los detectives,
el erizo, querido Watson, salió de su escondite
( para, sobre todo, visitar Roma y sus latines )

Lengua de una nación muy pequeña, tan pequeña
que ni siquiera se puede ver en el mapa,
jamás pisó los jardines de la Corte,
ni los mármoles de los edificios de Gobierno;
no produjo, en 4 siglos, más de 100 libros
El primero, en 1545; el más importante, en 1643;
El Nuevo Testamento, calvinista, en 1571;
La Biblia completa, católica, hacia 1860.
El sueño fue largo, la biblioteca corta.
( Pero, en el siglo XX, el erizo despertó )

Obabakoak, este libro que ahora se publica
en la ciudad de Dickens, Collins y tantos otros,
es uno de los últimos de la biblioteca vasca.
Ha sido escrito en diversas casas y países,
y su tema no es otro que la vida en general.
Y Obaba es Obaba, un lugar, un escenario;
y ko es de; a, el determinante; k, el plural.
La traducción literal, Los o Las de Obaba;
La traducción no literal, Historias de Obaba.
( Y para un prólogo, con lo dicho basta )

(Prologue for the British edition of Obabakoak)

I write in a strange language. Its verbs,
the structure of its relative clauses,
the words it uses to designate ancient things
rivers, plants, birds -
have no sisters anywhere on Earth.
A house is etxe, a bee erle, death heriotz.
The sun of the long winters we call eguzki or eki;
the sun of the sweet, rainy springs is also
as you'd expect - called eguzki or eki
(it's a strange language, but not that strange)

Born, they say, in the megalithic age,
it survived, this stubborn language, by withdrawing,
by hiding away like a hedgehog in a place,
which, thanks to the traces it left behind there,
the world named the Basque Country or Euskal Herria.
Yet its isolation could never have been absolute
cat is katu, pipe is pipa, logic is lojika -
rather, as the prince of detectives would have said,
the hedgehog, my dear Watson, crept out of its hiding place
( to visit, above all, Rome and all its progeny )

The language of a tiny nation - so small
you cannot even find it on the map -
it never strolled in the gardens of the Court
or past the marble statues of government buildings;
in four centuries it produced only a hundred books ...
the first in 1545; the most important in 1643;
the Calvinist New Testament in 1571;
the complete Catholic Bible around 1860.
Its sleep was long, its library brief
(but in the twentieth century, the hedgehog awoke )

Obabakoak, this book published now in this city,
the city of Dickens, of Wilkie Collins and of so many others,
is one of the latest books to join the Basque library.
It was written in several houses and in several countries,
and its subject is simply life in general.
And Obaba is just Obaba: a place, a setting;
ko means 'of'; a is a determiner; k the plural.
The literal translation: The People or Things of Obaba;
a less literal translation: Stories from Obaba
(and with that I conclude this prologue )

Copyright © Bernardo Atxaga 2007; trans. © Margaret Jull Costa 2007


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