GERINELDO GERINELDO
Anon. ca. 16c. trans. Michael Smith

NOTE: We realise that the Spanish version here is not the one that the translator worked from.
.........We have been unable to trace the latter, and shall be very grateful if anyone can provide this.


  - Gerineldo, Gerineldo,
  mi Gerineldo querido,
  ¡quién te pillara esta noche
  tres horas de mi albedrío!

  - No se burle la señora
  que criado vuestro he sido.
  - No me burlo, Gerineldo,
  que de veras te lo digo.

  - Y ¿a qué hora, gran señora
  se cumple lo prometido?
  - Entre las doce y la una,
  cuando el rey esté dormido.

  Daba vueltas Gerineldo
  daba vueltas al castillo.
  Y cuando ya comprendió
  que el rey estaba dormido

  con pasito sigiloso
  al cuarto la infanta ha ido.
  La infanta que lo aguardaba:
  - ¿Quién ha sido el atrevido?

  - Gerineldo es, gran señora,
  que vengo a lo prometido.
  Lo ha cogido de la mano
  y a su cama lo ha subido.

  Se pusieron a luchar
  como mujer y marido.
  Con el trote de la lucha
  los dos se quedan dormidos.

  Llama el rey a Gerineldo
  que le alargue su vestido.
  Y unos dicen: no está en casa;
  y otros dicen: no ha salido.

  Y el rey, que lo sospechaba,
  al cuarto la infanta ha ido.
  Y si mato a Gerineldo,
  tanto como lo he querido,

  tan bien que me había
  servido.
  Y si mato a la princesa
  queda mi reino perdido.

  Yo le meterémi espada
  pa que sirva de testigo.
  Con el frío de la espada
  la infanta se ha estremecido:

  - ¡Despiértate, Gerineldo,
  mi Gerineldo querido,
  que la espada de mi padre
  con nosotros ha dormido!

  - ¡Y qué podré hacer yo ahora
  que no sea conocido!
  Me marcho por los jardines
  a pisar rosas y lirios.

  - No te asustes, Gerineldo
  y vuelve ya a tu servicio.
  Gerineldo fue ante el rey
  y la infanta lo ha seguido.

  - Perdónalo, padre mío,
  ya sabes lo sucedido.
  Solamente yo deseo
  me lo otorguéis por marido.

  Y el rey, que lo deseaba,
  el permiso ha concedido.
  - Y así tendré Gerineldo
  un hijo más muy querido.


'Gerineldo, Gerineldo,
my fine chamberlain,
I'd have you do my bidding
for three hours tonight.'

'Because I am your servant,
Princess, you but mock.'
'I mock not, Gerineldo.
I mean what I have said.'

'Name the time, Princess,
when what you say shall be.'
'While the King's asleep,
between one and two.'

Quietly Gerineldo rose
and raised the portcullis.
He wears silken sandals,
his footsteps are muffled.

Thrice he rounds the palace,
thrice the castle rounds.
'Let me in, fair maiden,
sweet love, let me in.'

'Who are you, good sir,
thus calling at my door?'
'It's I, Gerineldo,
your own dearest love.'

She took him by the hand
and brought him to her bed.
They kissed and they embraced,
and Gerineldo slept.

The King wakes up in fright.
Thrice calls his chamberlain.
Thrice there is no answer.
'Gerineldo, Gerineldo,

my fine chamberlain,
are you engaged in treason?
Do you count me your foe?
You're either with the Princess

or my fortress you've betrayed.'
Fired with utter rage,
towards the bedchamber
he goes where Gerineldo lay.

He would have struck him dead
but that he'd had him reared.
Forthwith he draws his sword
and leaves it twixt them both.

When they awake they'll know
that he has seen their fault.
Aroused from sleep, the Princess
saw the sword and gasped.

'Rise up, Gerineldo,
here you have been traced.
My father's sword lies here,
witness to our disgrace.'

The King boards Gerineldo
returning to his place.
'Where to, Gerineldo,
downcast and so pale?'

'Sire, gathering flowers and lilies
in the garden I delayed.
The rose that smells sweetest
gnawed the colour off my face.'

'You lie, you lie, Gerineldo,
with the Princess you have lain.
My sword here stands as witness,
and there's vengeance on its blade.

Transl. Copyright © Michael Smith 2007


next
index
translator's next